martes, 20 de febrero de 2018

HOY FIRMA: NATASA LAMBROU. "NICANOR PARRA: LA ANTIPOESÍA Y SU LEGADO"

Nicanor Parra: la antipoesía y su legado


Nicanor Parra (Chile, 1914-2018) fue una figura polifacética de Chile; fue un matemático, físico y poeta que influyó en la literatura contemporánea no solo de su país sino de todo el subcontinente latinoamericano.

Nicanor fue descendiente de la conocida Familia o Clan Parra, una familia de artistas destacados; desde el padre de Nicanor, que fue un conocido músico de su época, hasta la famosa cantautora y pintora Violeta Parra (1917-1967) y la folclorista Hilda Parra (1916-1975), ambas hermanas de Nicanor, y la compositora Colombina Parra (1970), hija del gran poeta que sigue la tradición de dicha familia.  

Como es obvio, Nicanor vivió en el seno de una familia artística desde los primeros años de su vida. Se considera, junto con Raúl Zurita (1950), el poeta chileno contemporáneo más conocido después de Pablo Neruda (1904-1973). Fue el creador de una poesía anticonformista, antipoética, llena de elementos humorísticos y satíricos. Su antipoesía (término que está estrechamente vinculado con la figura del gran chileno) se ubica dentro de las corrientes post-vanguardistas. La antipoesía es un movimiento que trata de quitarle a la poesía del pasado su carácter serio y grave. En otro orden de cosas, esfuerza proyectar el modo de vida a través de un tono más “académico” a veces, o como si fuera una noticia periodística. Empleando frases hechas y lenguaje cotidiano, directo e irónico el creador da su propia realidad dejando fuera la lengua embellecedora de la poesía pasada.


Advertencias al lector

El autor no responde de las molestias que puedan ocasionar sus escritos:
Aunque le pese
El lector tendrá que darse siempre por satisfecho
Sabelius, que además de teólogo fue un humorista consumado,
Después de haber reducido a polvo el dogma de la Santísima Trinidad
¿Respondió acaso de su herejía?
Y si llegó a responder, ¡cómo lo hizo!
¡En qué forma descabellada!
¡Basándose en qué cúmulo de contradicciones!

                               (“Poemas y Antipoemas”, 1954)


La cotidianidad y lo burlesco de la antipoesía parriana buscan encontrar una realidad alejada de concepciones políticas y/o religiosas; buscan destruir los antiguos modos de ver el mundo y la concepción de la poesía que hasta aquel punto se consideraba como poesía tradicional. A Nicanor lo que le interesa es el hombre común, el hombre de cada día que puede ser un maestro de matemáticas (como él) o una persona que trabaja “para ganar un pan imperdonable / Duro como la cara del burgués” (Autorretrato, de “Poemas y Antipoemas”). Asimismo, en algunos de los versos de su “Manifiesto” son claras las referencias a los poetas chilenos de las generaciones pasadas: “poesía de pequeño dios” de Vicente Huidobro (1893-1948), “poesía de vaca sagrada” Pablo Neruda y “poesía de tono furioso” de Pablo de Rohka (1895-1968). A mi modo de ver, en su “Manifiesto” podemos ver toda su filosofía alrededor de su creación poética:


Manifiesto

Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra
- Nuestra primera y última palabra -
Los poetas bajaron del Olimpo.

Para nuestros mayores
La poesía fue objeto de lujo
Tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva
Poesía nasal y gutural
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros
Poesía basada
En la revolución de las palabras
En circunstancias de que debe fundarse
En la Revolución de las ideas.
Poesía del círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
"Libertad absoluta de expresión".

Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué escribirían esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona

Sino cuando se trata del estómago.

¡Qué lo van a asustar con poesías!

La situación es esta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.

Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.

Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
- Y esto sí que lo digo con respeto -
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.

Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La cabeza de tierra firme
- Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos -
Contra la poesía de café
La poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.

Los poetas bajaron del Olimpo.

                               (“Poemas y Antipoemas”)

Los grandes maestros europeos y norteamericanos como por ejemplo James Joyce (1882-1941) con su inclinación hacia el humor y la parodia, Virginia Woolf (1882-1941) con su fantasía y alegoría (gran ejemplo de esta imaginación es su obra Orlando[1]) y William Faulkner (1897-1962) con sus monólogos interiores, son solo pocos de los que dieron paso a los escritores contemporáneos de América Latina. Es la época de lo sarcástico y lo burlón, la época del efecto de pastiche[2] que sigue hasta hoy en día en muchas de las obras de los creadores actuales. La televisión y los modernos medios de transporte antes y el internet y las redes sociales ahora desempeñan un papel esencial en la formación de esos creadores.


Los epígonos de Nicanor Parra

Un gran creador siempre hay que tener epígonos. Nicanor Parra, aunque nos dejó hace casi un mes, tiene epígonos desde hace muchos años. Antonio Cisneros (Perú, 1942-2012), según Chang-Rodríguez (pg. 554), sigue el legado de Parra: “Las características más sobresalientes de este período[3] lírico de Cisneros son la ironía, la reflexión y la parodia. El lenguaje poético es sencillo y hace recordar los antipoemas del chileno Nicanor Parra.”[4]


Canto Ceremonial Contra un Oso Hormiguero

Aún te veo en la Plaza San Martín
dos manos de abadesa
y la barriga
abundante
blanda

desparramada como un ramo de flores baratas
olfateas el aire
escarbas algo

entre tus galerías y cavernas oxidadas
caminas
aún te veo
caminas
más indefenso que una gorda desnuda entre los faunos
más gordo
más alado

y ya aprestas las doce legiones de tu lengua
granero de ortigas
manada de alacranes
bosque de ratas veloces
rojas
peludas

el gran mar de las babas

oh tu lengua
cómo ondea por toda la ciudad
torre de babel que se desploma
sobre el primer incauto
sobre el segundo
sobre el tercero
torre de babel

que en 1900 fuiste lavado por tu madre en el mar de
La Punta
despacio
muy despacio
sin descuidar las ingles
las orejas
el trasero
las plantas de los pies

que dormiste entre los muslos de tu abuela para no sentir frío
mientras los muchachos
los otros

hacían el amor con las muchachas
puedo ver tu gran lengua
ay sin madre
ay sin abuela

tu gran lengua después de la jornada
jadeante
horizontal
un poco blanda
tu gran lengua en la cama
con vírgenes y arcángeles
de lata

oh tu lengua en reposo
y aún se reproduce
despacio
muy despacio
y todavía engorda

oh comediante de los almuerzos de señoras
oh vieja bailarina
oh torre de babel en la gran cama
maltrecha ya

por los combates fieros de tu hermano
capitán ballestero de sodoma
príncipe de gomorra
flor de lesbos
y ahora
no más tu madre
no más tu abuela

no más tu arcángel de la guarda
y ahora
océano de babas
vieja abadesa
escucha
escucha mi canto
escucha mi tambor
no dances más.
                                               
(“Canto Ceremonial Contra un Oso Hormiguero”, 1961)


Otro amante de la poesía de Nicanor Parra es el poeta Fesal Chaín. En Chaín tenemos este efecto de pastiche antes mencionado; el mejor ejemplo de este son los dos versos que siguen a continuación: “es mi verso lo que ves” (“Versos Sencillos”, 1891) de José Martí (Cuba, 1853-1895) y "debo gritar hasta morir" (“Versos del Salón, 1962) de Parra. A pesar de los versos claramente prestados, puesto que Chaín los emplea apostrofándolos, la voz del poeta sigue siendo fuerte y activa.


Recreación Anti parriana de Martí

Si ves la Cordillera de la Costa,
pequeña y vigorosa
"es mi verso lo que ves",
y sé que amas mi poesía
poseído
de tanto transitar
más antiguo
que los hielos eternos
o el vuelo de los cóndores,
entonces por ello
"debo gritar hasta morir"
¡Viva la Cordillera de Costa!


Natasa Lambrou





[1]              La obra, publicada en 1928, resulta ser el ejemplo para muchas autoras feministas contemporáneas i.e. “Quim-Quima” (1971) de Maria Aurèlia Capmany i Farnés (España, 1918 - 1991), para mencionar solo una.
[2]              El pastiche no tanto como plagio en esencia, sino como préstamo de versos o frases interesantes que nos dan una obra completamente nueva y fresca.
[3]              Década de los 1970.
[4]              Chang-Rodríguez, Files, “Voces de Hispanoamérica. Antología literaria”, Heinle Cengage Learning, U.S.A., 2013.


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