martes, 24 de febrero de 2015

HOY FIRMA: UN POETA SUBVENCIONADO O BECADO, ¿ES UN POETA LIBRE? Una conversación de ANA PÉREZ CAÑAMARES con algunxs amigxs.


Las redes sociales propician encuentros, y en ocasiones asistimos como espectadores de esa nueva "plaza pública" a discusiones en las que participamos activamente, o nos dejamos llevar por el debate que otros nos ofrecen. Traemos hoy aquí, con el permiso de la poeta ANA PÉREZ CAÑAMARES, uno de los muchos momentos en que ella nos "provoca", alentando la reflexión y a que nos manifestemos sin hostilidad propiciando el acercamiento. Salvo ella misma, que aparece con su nombre, el resto de interlocutores se ocultan en todas las variables posibles de `José´, un nombre casi universal, y las conversaciones se han resumido sin alterar un ápice los argumentos esgrimidos. Hemos guardado su anonimato, pero respetado al máximo sus juicios: centramos el interés en las palabras, y no en quienes las dicen.

Las opiniones pueden ser compartidas o no por casi todxs, y son clara muestra de que, a veces, procrastrinar hábilmente también es sinónimo de sabiduría.

Gracias a ellas y a ellos, y a Ana Pérez Cañamares, por este momento.

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Ana Pérez Cañamares
Un día de febrero a las 9:03 h.

Al leer el currículum de un/a poeta norteamericano/a en la solapa de uno de sus libros, es corriente ver cosas como: poeta laureado, poeta becado, poeta residente, etc. Es algo que siempre me ha llamado mucho la atención. Hoy he estado mirando en Google y es increíble la cantidad de premios, becas, ayudas, que se convocan en Estados Unidos dentro del ámbito de la poesía. Estados Unidos será una mierda gigantesca para muchas cosas, pero en cuestiones poéticas nos da cien mil vueltas. Este país nuestro es una mierda gigantesca para todo y la poesía no es una excepción.


© ALFONSO VILA FRANCÉS
 JOSÉ: Imagínate aquí a quienes iban a concedérselo todo. a los amigos y a la famiglia. EE.UU es malo para muchas cosas y muy bueno para otras. La cultura, por ejemplo. Becas, premios, ayudas y la posibilidad de vivir de la creación. Es verdad que alguien que escriba tiene allí muchas posibilidades de vivir de eso o, al menos, de algo relacionado con eso, por no hablar de las universidades. Una persona con buenos libros publicados tiene muchísimas posibilidades de dar clases en una universidad, aquí ninguna. EE.UU. es muy bueno para la cultura y España es una mierda para la cultura.

© ALFONSO VILA FRANCÉS
APC: A eso me refiero: en las universidades hay talleres de creación, por ejemplo.Es un sistema flexible en el que un escritor puede dar clases, sea académico o no, puede compartir lo que sabe. Aquí los poetas y los escritores ponemos dinero para desarrollar nuestra vocación y para compartirla con los lectores. Cero ayudas, cero consideración, cero respeto.


PEPE: Ana, en España sí que hay "ayudas" para este tipo de cosas, y bastantes en comparación con otros asuntos quizás más necesarios de ser becados.El tema es que entre gestores culturales, empresas culturales, editoriales, escuelas de escritura y todo este tipo de pesebres se va el pastizal. Son muy poco los autores a los que le llega alguna beca de este tipo, pero los hay.

JOSÉ: Instituto Cervantes, Ministerio de Cultura y Exteriores, aulas literarias de las comunidades autónomas, de muchos ayuntamientos y se ha terminado el pesebre de las cajas de ahorros.

APC: Pues claro, Pepe, pero yo hablo de los autores. A los autores nos llega una puta mierda de todo.Y estoy contigo, que hay cosas más necesarias, por supuesto.Pero es que ayudar directamente a los autores -y digo ayudar, pero por supuesto sería algo recíproco, de lo que también los lectores,estudiantes, etc., se beneficiarían- no sería tan caro. Y no es sólo una cuestión de la crisis, es que este país es como es, está en su ADN. Las cosas se organizan para que se aprovechen unos cuantos, no en beneficio real ni en apoyo de la verdadera cultura. Aquí es típico que el gestor viva (muchas veces bien, muy bien) y el que pone la jeta y el curro malviva, y como decía antes, hasta le cueste dinero compartir su trabajo y sus conocimientos.

© ALFONSO VILA FRANCÉS
 PEPE: En veinte años en este país no habrá apenas creadores de nada. La mayoría empieza a creer que las creaciones deben de ser compartidas gratuitamente, eso en el mejor de los casos, cuando no pagando el creador de su bolsillo la propia creación. En la inmensa mayoría de las publicaciones no hay criterio de calidad por detrás, sólo pasta. Tanto tienes, tanto pones, tanto publicas. Y si lo de los premios podría ser una escapatoria, la luz que despeje tinieblas, pues tampoco, detrás de muchos está el interés, el amiguismo, el “me ahorro la edición y que pague el contribuyente” a través de fondos públicos para cultura... Esto es bien conocido dentro del mundillo. Pero bueno, en realidad aquí nadie se escapa, muchos autores son tan culpables como el que más en todo esto. Demasiada megalomanía.

© ALFONSO VILA FRANCÉS
 JOSÉ: Ah, pero sí, sí que sí, sí que a los autores les llega la pasta, pero a los de siempre.Por ejemplo, el otro día en el entierro de Lara había un güevo de ellas y ellos, además hablaban de pluralidad y no sé qué mierdas.


MARÍA JOSÉ: Un poeta Subvencionado o becado, ¿es un poeta libre?

JOSÉ MARÍA: Yo no quiero becas, ni subvenciones ni ayudas,y si por mí fuera prohibía cualquier premio literario económico. Y si alguien va a dejar de escribir por ello, si como dice Pepe, nos vamos a quedar sin creadores, pues que así sea. Prefiero que desaparezcan los toros antes que mantenerlos con corridas. Tengo mis muchísimas dudas de que eso vaya a ocurrir. Es más, algo me hace pensar que cuanto peor vayan las cosas más peña escribirá con ideas que el dinero no podrá reconocer jamás.

© ALFONSO VILA FRANCÉS
PEPE: Interesante cuestión la del poeta subvencionado. Esto me lleva a otra reflexión más amplia. Tenemos en este país (supongo que en todo el mundo latino) el jodido vicio de asaltar las instituciones una vez en el poder, es decir, aquí mando yo, aquí impongo yo todo: Cultura, Comunicaciones, Educación, etc., etc... A ver si alguna vez nos acostumbramos a la diversidad y aceptamos el juego de la democracia, o al menos el de la convivencia pacífica, no el de la imposición, que cuando se está de acuerdo con algo es muy fácil el respeto. Ejemplo claro de todo esto, nuestra televisión pública: un medio propagandístico para perpetuarse en el poder, o intentarlo. En definitiva, un creador subvencionado no tendría por qué ser uno adoctrinado. Y para eso, para evitar esas tentaciones, que muchas veces son realidades, habría que legislar y hacer leyes de mecenazgo equitativas y bien protegidas frente a las presiones políticas cortoplacistas. Difícil, pero es el futuro. En este mundo liberal, la inmensa mayoría de las creaciones no son rentables si nada más se mide su valor por el lado económico. Y todo es económico al final, pero una aclaración: cuando digo que esto es económico me refiero que cuesta poco dinero, no que tenga ambiciones de ganarlo, al menos en mi caso, que nunca he ganado ni un céntimo con una letra mía.

APC: Obviamente, dejar de escribir ni loca, yo digo siempre que escribiría debajo del agua. Dudo mucho que porque no haya dinero por medio alguien deje de escribir (y si es así, que le den). Pero me encantaría poder compartir lo poco que sé y lo mucho que me apasiona esto, por ejemplo, en institutos o en universidades. Me encantaría dedicarle el tiempo que se merecen algunos proyectos, tiempo que en mi caso sólo puede comprar el dinero. Yo no quiero dinero, yo quiero tiempo. Y el tiempo me lo compra el dinero, es así. No quiero pasarme la vida becada, pero si mi trabajo lo mereciera, ¿por qué no un año para desarrollar un proyecto?¿Por qué no un taller de lecturas en una universidad para transmitir a los estudiantes algo de poesía viva? Y al final he terminado por personalizar, pero no he empezado hablando de esto porque crea que yo me lo merezca, sino porque me choca el contraste. Carver daba talleres en la universidad. ¿Os imagináis tener de profesor a Carver? ¿Sabéis que posibilidades hubiera tenido Carver de dar clase en la universidad española? CERO. CERO. No estoy hablando de mamandurrias ni darse a la buena vida. Sólo de apreciar el trabajo y hacer esto un poquito más fácil para todos.

© ALFONSO VILA FRANCÉS

 JOSÉ MARÍA: La gestión cultural independiente y guerrillera que se ha venido desarrollando estos últimos años es bastante barata y no está politizada en absoluto. Hay muchos colectivos de agitación cultural que podrían hacer maravillas con un poquito de apoyo financiero por parte de la institución, y además tienen tanto o más derecho a ello que las peñas taurinas o las cofradías de la santísima que se os ocurra. Qué queréis que os diga, está bien la postura pureta pero ojalá en mi ciudad se pudiera montar un ciclo independiente de lecturas poéticas que nos permitiese escucharos leer aquí.

  PEPE: Que se sepa las subvenciones salen de los bolsillos de los contribuyentes, no de los políticos. No son malas las subvenciones cuando buscan el bien social, común y tienen detrás un merecimiento contrastado. El tema es de gestión, que es partidista e interesado. Y ya me callo.

 MARÍA JOSÉ: Yo que trabajo de 9 a 2 y de 5 a 8 (y que para leer a los chavales utilizo mi tiempo de la comida) te entiendo perfectamente, pero luego pienso en Machado y sus tediosas clases de francés y comprendo que cada uno extrae lo mejor de la poesía de su experiencia vital. La independencia, y a veces la miseria, hace libre al poeta, y generalmente serán otros los que, pasados los años, les cuenten a los chavales en sus clases de literatura, quienes eran los poetas del siglo XXI...

© ALFONSO VILA FRANCÉS
APC: Pues yo no estoy tan convencida de que la miseria te haga independiente, ni que sea necesario que todo sea tan difícil. Una de mis poetas favoritas, Sharon Olds, tiene en su currículum varias de estas ayudas que yo digo. Yo la leo y me maravillo, y no veo por ninguna parte rastro de que esa beca le haya hecho escribir peor o algo que no quiera escribir. No sé, no creo que las cosas tengan que ser tan difíciles. Como dicen por ahí, que hay peñas taurinas con ayudas, joder. Y ciudades con apenas actividad cultural. Y universidades e institutos con cero contacto con la vida cultural real. Y lo poco que hay es siempre a nuestra costa, y no se llega, no se llega.

 JOSÉ MARÍA: Es muy lógico que desconfiemos de la combinación institución+cultura.Vivo en provincias y la política cultural de aquí se basa en contratar al enchufado de turno y ponerle oficina, secretaria y 40.000€/año para dirigir un proyecto con un presupuesto de, pongamos, 80.000€/año. Lo que les sobra se dedican a repartirlo fuera de convocatoria, fragmentando facturas si hace falta, a quien les da la real gana. Hay una corrupción de baja intensidad en la política cultural institucional, así como censura y autocensura, control ideológico y nepotismo. Todo esto hace que se respire mucho mejor desde la independencia total, pero eso a veces también significa que buenas ideas se quedan sin realizar, o que espacios estupendos se ven abocados al cierre, o que las programaciones expulsan las propuestas menos comerciales (que es otra forma de control). Llamadme posibilista o lo que queráis, pero yo sigo creyendo que tenemos que luchar por una política cultural transparente, moderna, digna y que respete la independencia absoluta de creadores y gestores, igual que luchamos por otras cosas.  

JOSÉ:  Es una pena que a poetas - eso sí, de calidad- no se les tenga en España la consideración que en EEUU se les tiene a sus laureados. Pienso ahora en Robert Hass, que llegó a ser parte activa de la campaña de Obama, poetas como Sharon Olds, ya mencionada, que incluso se permiten el lujo de mandar misivas despreciadoras hacia la política de estado de los Bush..., es decir, no solo se les aprecia y se les valora, sino también, y lo que es aún más importante, se tiene en cuenta su criterio y su opinión para cualquier tipo de asunto social o político. Es de sentido común que personas de este bagaje cultural intervengan, no solo en cuestiones que atañen a su ámbito de actuación, sino que se les aproveche y se les considere para todo tipo de cuestiones que afectan a un país.  

JOSÉ: En USA es más fácil la "neutralidad" de los premios; allí fascina la creación, la cultura, los poetas. De hecho no tienen empacho en ir a “copiar” textos de otros países, arquitecturas, esculturas y hacerlas propias. Es rentable ser artista en EE UU, al menos los tienen en consideración. "España poética" funciona como los partidos políticos: nepotismo, amiguismo, clanes de norte y sur, la zancadilla y no la mano. Antologías que no soportan el más ligero escrutinio de limpieza en su confección: se hacen a medida, con calidad o no, siempre amigos/as, no nos la jugamos. Somos poco democráticos en nuestra apreciación de las críticas, y exigimos lo que no cumplimos. Por lo que a mí respecta, seguro que tengo todos esos defectos, pero ganas de aprender, comprender y ejercer....

© ALFONSO VILA FRANCÉS
PEPE: Este país, como todos los países, ha dado y da grandes poetas, pero también mediocres. Y burdos parecidos a poetas, más bien poetastros, es el arte sin más. Sin embargo, como poetas sin vicio ni beneficio, es relativamente fácil separar el polvo de la paja. Poeta es aquel que persevera por amor a su oficio y su arte y va creciendo. Construye versos mientras recoge basuras, mientras labra campos yermos, lo hace cuidando ovejas, tramitando expedientes entre versos sueltos o poniendo ladrillos como si fueran libros en estanterías. No hay más beneficio que la belleza. ¿Pero qué ocurriría si hubiera un duro a repartir? Saldrían poetas de todos los rincones y justificarían su obra escudándose en su arte, incomprendidos como poetas malditos. ¿Quién pone puertas al campo? ¿Quién tasa el verso? Sí, es cierto, el buen gusto y la profundidad. ¿Y dónde se forja ese buen gusto? ¿Quién lo discrimina? Cuando llegó el dinero en forma de premios, surgieron novelistas de debajo de los colchones, de los cajones de periodistas, de las habitaciones de los amigos de los amigos de los amigos. Hubo ayudas, hubo dinero. ¿Alguien ha leído los premios Planeta desde el año 1990? ¿Quién discrimina un verso frente a otro? ¿Quién elimina el gen de Lázaro de Tormes de nuestro código genético? Y sobre el valor de los poetas como ciudadanos, creo que tienen, tenéis, un gran valor cuando sus opiniones tienen un gran valor. Y son basura cuando sus opiniones son basura. Depende del poeta y por supuesto del receptor del mensaje. Tan gran poeta puede ser aquél que critica, no sé, la invasión y destrucción de Irak, como el que la defiende. La opinión de uno de ellos puede ser nauseabunda, pero no así su obra. No se me ocurren ejemplos en poesía, pero sí, por supuesto en novela: Vargas Llosa. El ejemplo perfecto, en mi opinión, del artista genial absolutamente vomitivo en lo ético y lo político. También, pero lo conozco menos, Octavio Paz...

 JOSÉ: Mi opinión, en resumen, basada en lo que conozco viviendo en EEUU, es que éste es un país como el planeta entero, y como la raza humana, esquizofrénico, bipolar, bueno y malo, terriblemente cruel y sorprendentemente humano, invivible y codiciado para vivir, anti-inmigrante y abierto a los inmigrantes, a quienes al final (los números están ahí, termina integrando), racista, pero a la vez un caldero de movimientos por los derechos civiles y humanos. Y al final, materialista como quizás ninguno, pero con una producción enorme, verdaderamente enorme, de buena y variada poesía. Hay muchísima actividad poética, yo me atrevería decir que no hay algo similar en Hispanoamérica. Y de lo que estoy seguro es que no hay un país en toda América donde haya tantos poetas y escritores que pueden continuar escribiendo EN LIBERTAD, mientras se ganan la vida en las universidades, como profesores de escritura creativa, literatura, etc. Tampoco es que les condicione lo que van a escribir o no, realmente... En cuanto a publicaciones, aunque los libros de poesía no se venden tanto, muchas universidades publican, y hay una multitud de pequeñas editoriales que publican por cuenta propia, con tiradas medias, leí el otro día, de 2000 ejemplares. Claro, hay impresiones de mucha menor cuantía, pero de todos modos creo que es más fácil para un poeta estadounidense publicar un poemario en inglés que para un poeta comparable en Hispanoamérica. Y de revistas literarias, ni hablar. Mucho más que en nuestro mundo hispanoparlante, revistas establecidas que incluso pagan al poeta por su obra, algo que por lo menos de este lado del charco no se ve en español. Así andan las cosas, creo yo... Y miren, no hay que glorificar la pobreza. Me refiero a que la historia del arte demuestra muy claramente que la existencia de mecenas, del patrocinio, de ayudas desde el poder, han hecho posible muchísimas de las grandes obras. La noción de que estar tirado en una calle hambriento y tiritando de frío o lleno de pulgas para producir algo que valga la pena no tiene ninguna justificación. Más bien es lo contrario.

© ALFONSO VILA FRANCÉS
 APC: Pepe, todo lo que dices está muy bien, pero creo que está idealizado. A los poetas, hablaré por mí, y si me lo permiten por los que conozco, nos mueve el amor a la poesía y la inmensa mayoría comemos de otras cosas. Pero que haya tantas dificultades como las hay, me parece injusto. Me parece que se desaprovecha una riqueza humana, literaria, poética inmensa. Que sí, que claro que escribimos versos mientras ponemos ladrillos o archivamos papeles, pero la poesía no es solo eso. La poesía es también recitales, clases, festivales, lecturas, que la acerquen a los estudiantes, a otros poetas, a oyentes, a gentes que la quieran escuchar y vivir de cerca. Es poetas hablando de otros poetas, enseñando a leer. No hablo de premios planetas ni de pegar un pelotazo. Hablo de que te inviten a recitar y un ayuntamiento o una universidad o un instituto o una biblioteca o una asociación cultural al menos te puedan pagar el tren y el hotel. Hablo de que una editorial o una revista puedan subsistir y pagarte por tu trabajo. Hablo de que lo poco que hay se reparta, circule y no vaya a parar siempre a los mismos. Yo tengo dos trabajos, uno me da de comer, y el otro, mi vocación, me cuesta dinero. Y como a mí, insisto, a la inmensa mayoría de poetas que conozco. Lo hago de mil amores, encantada de la vida, halagada y agradecida. Pero, francamente, justo no me parece. No en todas las ocasiones al menos. Que gente que podría enseñar y animar a otros a leer, a escribir, se queden en casa y no vayan a un sitio donde les recibirían con los brazos abiertos, porque no tienen para pagarse el autobús (que los hay, porque los conozco). No tiene nada que ver con el hecho de que se esté feliz y agradecido por tener esta vocación y desarrollarla. Ni con querer hacerse millonario. Y una aclaración importante, Pepe: no hablo de alguien que es poeta porque escribe unas versos para él y su familia –que, olé, me parece estupendo y muy válido- sino de gente con cinco, diez y quince poemarios publicados; gente a la que invitan de bibliotecas, librerías, universidades, centros culturales, gente contrastadamente valiosa en el oficio de poeta. Es cierto que el valor y el gusto son relativos; pero sólo hasta cierto punto.

 MARÍA JOSÉ: Estados Unidos: un país constantemente en busca del 'poeta nacional', y cuando lo encuentra o cree encontrarlo, le honran en el Congreso. Pero claro, hablamos de un país en cuyo juego político aún se valora la oratoria, y se admira un buen discurso. Hay que recordar que, cuando se inventaron a sí mismos como país, miraron principalmente a la Roma republicana, y a partir de ese molde construyeron su sistema (que como todo, como el de la propia Roma, es susceptible de ser corrompido). Estados Unidos y el arte de la palabra: algo que está en su propia génesis.

Ese mismo día de un frío febrero a las 19:25 h.





© ALFONSO VILA FRANCÉS


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