lunes, 22 de diciembre de 2014

HOY FIRMA: CONSUELO ALLUÉ VILLANUEVA. "EXPERIENCIAS EN DIDÁCTICA DE LA LITERATURA".




Un recital de poesía en el Grado de Maestro 
en Primaria.
Experiencias en Didáctica de la Literatura.





La trascendencia de un recital de poesía



En este artículo queremos recoger la experiencia vivida en Didáctica de la Literatura Infantil y Juvenil (en adelante DLIJ) por el alumnado del Grado de Maestro en Enseñanza Primaria en la Universidad Pública de Navarra: un recital de poesía con el poeta Javier Asiáin en el aula habitual de la universidad, y las reflexiones y constataciones a que dio lugar[1]. Hemos revisado los portafolios que entregó el alumnado a final de curso, como parte de su trabajo para la asignatura, y entresacado y analizado los comentarios y reflexiones relacionadas con el recital.





Estas reflexiones son muy significativas y sirven para constatar desde sus alusiones a lo vivido por ellos como alumnos de Primaria, hasta sus propósitos de cara a su trabajo como maestros, pasando por las críticas y valoraciones de su preparación universitaria, el trabajo en las aulas, los valores y costumbres sociales... Las reflexiones del alumnado ofrecen una clara imagen del tratamiento de la Literatura en las aulas, qué se hace y cómo, qué no se hace y probablemente debería hacerse. Por otra parte, los alumnos, al entregar sus portafolios, no sabían que a partir de ellos se iba a realizar este trabajo. Ese componente de "inocencia", espontaneidad añade relevancia, porque así podemos estar seguros de que las reflexiones y los comentarios surgen de ellos motu proprio, sin ningún tipo de pauta ni presión [2]. De sesenta y ocho portafolios que hemos podido revisar, en treinta y seis los alumnos mencionan -y además le otorgan espacio y detenimiento- al recital de Javier Asiáin.


De la lectura detenida de los portafolios y los comentarios que dedican al recital de Javier Asiáin concretamos los nueve objetivos en los que coinciden cuando expresan para qué les ha servido. Podemos deducir de ello, además, qué aprovechamiento puede lograrse con la poesía y los recitales de poesía en las aulas.



·         Objetivos conseguidos:

1) favorecer el contacto con la poesía (experiencia novedosa para el alumnado)

2) comprobar que recitar no es leer

3) ampliar el canon de poetas y poemas y, con ello, el concepto de poesía

4) identificarnos con el poeta y/o con los sentimientos, ideas y emociones que expresa

5) recitar y escuchar poesía para escribir poemas después

6) desarrollar la competencia oral (escuchar, recitar y hablar) y la expresión corporal

7) captar la sonoridad y musicalidad de la palabra y su capacidad de provocar emociones, sensaciones

8) ofrecer al alumnado una experiencia novedosa, agradable y estimulante

9) aprender a captar la poesía que nos rodea y sus manifestaciones.



De los portafolios se deduce que la poesía es un arte y la lírica un género con los que el alumnado tiene muy poco contacto, tanto en la enseñanza Primaria como en Secundaria, e incluso en estudios posteriores. Por ello, el alumnado del Grado de Maestro, en general, desconoce las virtualidades de la poesía, dentro del ámbito de la Literatura Infantil y Juvenil. Ignoraban, por tanto, algo que han descubierto y que expresan: que la poesía (épica o lírica) es una herramienta versátil para llevarla a las aulas y emplearla para el desarrollo de competencias lingüísticas, emocionales, sociales, competencia literaria, etc.


El alumnado, cuando se trata de Literatura y DLIJ, movido por su experiencia, piensa casi exclusivamente en cuentos y novelas. Casi nunca ni en poesía ni en teatro. Después, ante propuestas como el recital, comprueban que la poesía, por su brevedad, apertura a lo lúdico y experimental, etc., constituye una de las formas más dúctiles y aprovechables, además de resultar en muchas ocasiones una agradable sorpresa para los jóvenes aprendices.



Objetivos conseguidos


De treinta y seis alumnos, diecinueve destacan que es el primer recital de poesía al que acuden en su vida (el resto no dicen si es el primero o no). Creemos que queda probado que los docentes y profesores de prácticas debemos favorecer estas experiencias, acercarlas al alumnado, exponerlos a todas las experiencias posibles con la poesía en particular, además de con la Literatura en general. -Como sabemos, hace unos años comenzaron a realizarse en este país campañas de animación a la lectura en centros escolares y bibliotecas, desde diversas instancias (gobierno central, autonomías, ayuntamientos...). Mediante estas campañas, entre otras muchas cosas, se popularizaron los cuenta-cuentos. Podemos constatar que estas propuestas de lectura de narrativa han dejado huella, porque es una de las que plantean más frecuentemente los futuros profesores en sus prácticas. Ya sea para leer, escribir, imitar... No sucede así con la poesía. Motu propio, casi ninguno tiene en su banco de materiales poemas. Y, por contra, cuando se les muestran algunos ejemplos para la explotación de la poesía en las aulas, como herramienta y material a partir del que realizar diversas actividades, rápidamente adoptan la idea y son capaces de proponer muchas, variadas e interesantes actividades para llevar a las aulas de Infantil y Primaria de este siglo XXI-.



Proponemos una cita como ejemplo: "He querido meter esta pequeña sección en mi portafolios, porque esta clase me hizo pensar en la cantidad de cosas a las que nos cerramos por ser diferentes, o porque asumimos que no nos van a gustar, sin llegar siquiera a probarlas. Nunca había escuchado un recitado de poesía, y nunca me había gustado la poesía. Y ahora resulta que me gusta. La única diferencia entre antes y ahora es que, simplemente, llegué a probar aquello que no me gustaba."



Recitar tiene mucho que ver con interpretar con un instrumento una pieza musical. No es leer, incluso si consideramos que leer en voz alta para otras personas es muy importante y debemos preparar las lecturas además de, por otra parte, saber "improvisar" una lectura en voz alta. Lo mismo que un buen intérprete musical analiza la partitura, la conoce y ensaya, un buen recitador debe hacer lo mismo. Y, por supuesto, la experiencia de recitar en ocasiones diversas (por ejemplo en las aulas para el alumnado) también ayuda a mejorar. Puede resultar fructífero, después de asistir a una recitación que lleve a cabo un experto, proponer un recital de poemas al alumnado. Por otra parte, como señalan algunos asistentes al recital, no deja de ser importante la variedad, dar a conocer obras nuevas o autores nuevos a través de un buen recitado inicial. 






Destacamos un comentario: "Vino a visitarnos Javier Asiáin, un maestro en el recitado de poemas. De lo que se trataba era de comprender que el recitado no es una mera lectura de un texto lírico, sino que cuando recitamos, lo que estamos haciendo es interpretar el texto, observando las emociones o sensaciones que nos transmite el autor."



Constatan en el Grado de Maestro, en sus reflexiones, que, como el alumnado universitario en general, ha leído y lee poca poesía. Les suenan una serie de autores, y tienen una serie de tópicos interiorizados, que parten (con razón) de lo que, en general, han conocido (les han presentado) en las aulas de Primaria y de Secundaria. No obstante, van descubriendo que la poesía es mucho más: hay poemas breves, y otros extensísimos; existe la poesía satírica, lúdica, experimental, humorística, vanguardista..., además de la amorosa, que, junto a la moral, les resultan las más conocidas. Los docentes somos responsables de ofrecerles (lo mismo que se intenta con la narrativa) un canon mucho más abierto, diverso, menos tópico, que sin duda sorprenderá agradablemente al alumnado, y le invitará a seguir conociendo. Como señala un futuro maestro: "Además, algo característico de los poemas que leyó fue el ingenio e ironía que transmitían. Tenemos el tópico de que la poesía debe servir o para decir “cosas bonitas” sobre el amado o para decir “cosas feas” sobre el que ya no te ama. La poesía como fuente de reivindicación y crítica no es muy conocida y sin embargo tiene un gran potencial."





De la misma manera que, cuando se proponen lecturas de narrativa, uno de los objetivos y expectativas es que el alumnado de Primaria e incluso de Secundaria se identifique con algunos personajes, encuentren modelos, cauces a través de los que entenderse mejor a sí mismos, etc., con la lírica puede suceder igual. El alumnado del Grado de Magisterio destaca la posibilidad que encuentran en la poesía como medio para hacer aflorar ideas, pensamientos, sentimientos, para propiciar el diálogo, la comunicación y el conocimiento de uno mismo, para fomentar la diversidad, etc. ("comprendí que la poesía debe ser utilizada en casa/clase para permitir al alumnado expresar sus experiencias más íntimas y que la poesía se aprende escribiendo no a través de absurdas teorías repetitivas.").



Las reflexiones del alumnado del Grado de Magisterio nos llevan a constatar que relacionan leer con escribir y escribir con leer. Es decir, conciben las competencias lingüística como competencias que tienen una relación de reciprocidad entre ellas. Leer y escribir van vinculados a aprender, como estrategias para conseguir el aprendizaje, y también leer y escribir poesía. Los futuros maestros relacionan directamente conocer modelos y leer para escribir. Se deduce de sus comentarios que el objetivo no es la competencia lectora o la competencia literaria entendidas como input, sino que lo entienden vinculado a la competencia literaria también como escribir desde un punto de vista artístico, escribir como escritores. Subrayan, en este sentido, que todos podemos ser escritores y poetas, democratizando y acercando este mundo a todos.



Además de subrayar la diferencia entre leer y recitar, el alumnado destaca la trascendencia del desarrollo de la competencia oral, que puede tener un buen aliado en la poesía y la recitación de la misma. Por otra parte, añaden la vinculación con la expresión corporal, la capacidad para actuar y expresarse en público, el dominio de la vergüenza y la timidez, la destreza para comunicar al auditorio e, incluso, la posibilidad de establecer diálogo a partir de la lectura-recitado de poemas, a modo de tertulias dialógicas.



Como queda reflejado en los portafolios, el alumnado de Magisterio encuentra modelos, ideas y sugerencias suficientemente fundamentadas a partir de experiencias como esta que analizamos del recital poético. Aprenden estrategias para llevar al aula, como recitar poemas y prestar atención a la música de las palabras para conseguir un ambiente relajado y de calma en el aula. Relacionan el recital de poesía con la competencia emocional, además de con otras que ya hemos mencionado. Refuerzan, desde esta perspectiva, un enfoque más artístico y lúdico. El alumnado, haciendo caso omiso de las prisas que normalmente nos agobian, se decanta por la calma, la escucha, la tranquilidad, el elemento artístico y humano de la palabra: "este joven poeta nos ha enseñado que si recitas un poema con el cuidado especial que requiere puedes crear un clima en el que despiertes las emociones de los oyentes. En relación a esto, me ha gustado mucho que nos hiciese cerrar los ojos con el fin de que estimulásemos el oído y de que consiguiésemos interiorizar más lo que se nos estaba recitando, esto me parece importante llevarlo a cabo con el alumnado."



Todos los alumnos que mencionan en su portafolios el recital de poesía de Javier Asiáin emplean para hablar de él palabras agradables, positivas, expresiones mediante las que destacan que el recital fue un hito en su vida universitaria y, para unos cuantos como hemos visto, en su vida académica y para su futuro como docentes. Creemos que sirve, además de lo que ya llevamos dicho, para que lo tengan en cuenta e intenten, en la medida de lo posible, favorecer estas experiencias en el día a día de las aulas, experiencias que resulten estímulo, novedad, sorpresa positiva.



Algunos alumnos, pocos, hacen referencia a que un recital de poesía, dedicar tiempo a recitar poesía en las aulas y dedicar tiempo a la poesía en general nos permitirá aprender a captar la poesía que nos rodea y sus manifestaciones ("La poesía está en más espacios de los que creemos"). Las referencias a esta idea, que podemos encontrar la poesía a nuestro alrededor, apenas las encontramos. No es fácil relacionar esta idea con los objetivos que pueden perseguirse y cumplirse en la Educación Primaria. El alumnado, en general, ha hecho referencia y reflexiones sobre objetivos bastante realistas.



Conclusiones


La lectura de los portafolios del alumnado de DLIJ nos ha permitido tener conciencia clara del impacto intelectual y emocional que produjo el recital de poesía con Javier Asiáin, un lunes a las 9 de la mañana. Los objetivos que el alumnado del Grado de Maestro considera cumplidos gracias al recital podemos tomarlos como objetivos que conseguir, tanto en las aulas de Primaria y Secundaria como en las de la universidad. Por otra parte, y tras demostrar que el haber facilitado la celebración del recital en el aula de la universidad ha sido determinante, positivo, agradable y muy fructífero desde todos los puntos de vista, creemos que los docentes debemos impulsar este tipo de actividades y experiencias. 


 Consuelo Allué Villanueva







[1] En el curso 2012-2013, en la asignatura de DLIJ, José Javier Alfaro impartió una sesión de clase, esto es, compartió con el alumnado (con los alumnos del Grado de Maestro del grupo de mañana de castellano) una hora y cuarenta y cinco minutos. El impacto cognitivo, emocional e intelectual de esa sesión fue tan grande que después le pidieron que fuera el padrino de toda la promoción en la ceremonia de Graduación. En el curso 2013-2014, también en DLIJ, además de la sesión con Pepe Alfaro que ya se ha convertido en tradición para la asignatura, pudimos contar con un recital de Javier Asiáin.


[2] Como se verá, los comentarios se presentan manteniendo el anonimato de los autores. -El portafolios (reflexión-valoración del trabajo realizado en las clases teóricas y las prácticas) se pide como parte del trabajo personal que tiene que entregar cada alumno al final de curso y supone un porcentaje de la nota final. Cada alumno lo organiza con total libertad, según su criterio (mínimo 10 folios, máximo 15). No es obligatorio tratar ningún tema concreto, ni seguir un orden-.




Consuelo Allué Villanueva es Doctora en Filología Hipánica, especialista en Didáctica de la Literatura y Didáctica de las Lenguas. Es Profesora Asociada en la Universidad Pública de Navarra y de Lengua y Literatura Castellana en el IES Eunate.

Participa con frecuencia en la organización de actividades culturales, y ha publicado diversas obras y artículos relacionados tanto con la didáctica de la lengua como con la investigación literaria, y ofrecido charlas y conferencias relacionadas con estas disciplinas.




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