martes, 1 de abril de 2014

HOY FIRMA: ANTONIO MARÍN ALBALATE. "IN MEMORIAM LEOPOLDO MARÍA PANERO"





Leopoldo María Panero es un inmenso poeta que, más allá de su malditismo y su marginalidad impuesta por los ortodoxos del lenguaje, deja una obra original y sorprendente. Obra escrita a sangre y fuego donde se muestra la terrible lucidez de alguien que hizo de la literatura una forma de vida. Acercarse a ella es asomarse al abismo de su atormentada existencia, para sentir así el vértigo de toda la belleza convulsa que encierra.

Gracias a mis amigos Charo y Antonio, Huerga & Fierro Editores, tuve la suerte de conocerle personalmente un 10 de junio de 2011. Compartir espacio y palabras con él, en la caseta de la Feria del Libro, fue una experiencia inolvidable. Leopoldo firmaba ejemplares del florilegio Sobre la tumba del poema, una antología de cuya selección y edición fui responsable. 


De ese tiempo con el poeta nace mi libro Leopoldo María Panero, poema que llama al poema, con prólogo del propio peta, que publicó Huerga & Fierro Editores en 2012. Con motivo de la Feria del libro de ese mismo año, me volví a ver con el poeta y su fascinante universo; ese nuevo encuentro fue la excusa perfecta para pensar en mi nueva entrega a Leopoldo que, como un guiño a Papa, dame la mano que tengo miedo[1], he querido llamar: Panero, dame la mano que tengo miedo. Un poemario donde mi Yo entra en diálogo con el suyo y que saldrá próximamente con los auspicios de Charo Fierro y Antonio J. Huerga.

Muchos son los recuerdos e impresiones que, de esos dos encuentros, guarda mi memoria. Si tuviera que resumirlos en pocas líneas diría que una de las cosas que más huella dejó en mí fue su fuerte personalidad, tan admirada por quienes le queremos, su discurso ingenioso y brillante —un tanto ininteligible, eso sí— que, salpicado de citas y algún chiste que otro, ponía una nota de humor corrosivo en la conversación. También me impactó la naturalidad con que se mostraba ante un público totalmente entregado a su pluma. Emocionaba ver el respeto con el que sus lectores se acercaban para que les firmase un ejemplar. Quizá no hubiese una larguísima cola de público, como era el caso de autores más famosos, pero sí un continúo goteo de fieles al poeta.
Adjetivos como ¡maestro! o ¡grande!, en boca de sus admiradores, me sonaban —por su sinceridad— a algo nuevo y realmente verdadero.


Continuando con la línea de reeditar los libros más significativos y/o agotados de Panero, nuevamente Huerga & Fierro Editores confiaron en mí  para la edición de Narciso en el acorde último de las flautas en 2013. Ese año, por circunstancias personales, no pude estar con Leopoldo como hubiese deseado. Recuerdo que, junto a Noelia Illán, Joaquín Baños, Samuel Jara y Ángel Paniagua, creo recordar, teníamos previsto acercarnos a la Feria del Libro. No pudo ser, como ya digo.

En este marzo mortal en que escribo estas palabras para mis amigos de La Galla Ciencia, más que nunca se ilumina en mí el recuerdo de este grande llamado Leopoldo María Panero. Y pienso en la soledad de los magnolios del Retiro, sin la cálida meada de Panero, y en mis queridos Charo y Antonio, tan huérfanos ahora. Llegado a este punto, justo es decir que, en Madrid, nadie cuidaba de Leopoldo como ellos. Panero lo sabía, quizá por eso en su libro Sombra[2] le dedica a Challo Fierro el poema XLIII. 

«Challo, eres la única novia de la Nada
Tu pelo es una voz en el desierto
Donde brilla el oro de la página
¡Oh tú Muerte!, señora del verso,
Eres mejor que el alma y mejor que la vida
¡Oh tú Challo!, señora única del verso».


Si el mundo no revienta antes, en 2014 el Parque del Retiro acogerá otro año más su Feria del Libro. Huerga & Fierro Editores, tras la reedición del mítico Last river together, editará Rosa enferma uno de sus libros póstumos.
Pero esos días de autor firmando libros ya no serán lo mismo sin Leopoldo María Panero. No pueden serlo.

Descanse en paz el poeta que acaba de dejarnos —rotos y solos— llorando sobre el cadáver del poema.





ANTONIO MARÍN ALBALATE

Cartagena, marzo de 2014










[1] Leopoldo María Panero. Papá, dame la mano que tengo miedo. Cahoba Ediciones, 2007.
[2] Leopoldo María Panero. Sombra. Huerga & Fierro Editores, 2008.








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